Book Description
Un 8 de marzo recién golpeada con el alma rota y lágrimas en los ojos entendí que un corazón con angustia y dolor lo que más desea es a su progenitora en este caso deseo a mi mamá, un abrazo de calma y esa voz de todo estará bien, que a gritos le ruega al cielo que porfavor me la dejen ver ,que sufro en silencio y la desea a ella a sus abrazos que dan paz y ese calor que se siente como refugio, que los kilómetros se sienten como un puñal en el alma pero se que en esa llamada, no te diré mi realidad y lo siento mucho mamá.